¡Así es! y es la razón por la cual se llama MAKTUB. Te voy a contar la historia:

En el 2016 estaba terminando mi carrera de negocios internacionales; gracias a un amigo había trabajado y estudiado desde el segundo semestre de la universidad. Al graduarme, no quería ingresar al mundo laboral inmediatamente, sino que quería tomarme una pausa, ya que los últimos años habían sido muy intensos para mí. 

(Además de estudiar, trabajar un cuarto de tiempo, y ser parte de grupos estudiantiles, tenía mi propio negocio: Una casa para estudiantes que llamé La Casa del Sol). 

Por esa época, mis sueños estaban muy intensos y me revelaban cosas muy importantes, así que decidí hacer un curso de ensoñación lúcida, para más allá de recibir mensajes al dormir, desarrollar la capacidad de hacer preguntas y sembrar intenciones. 

Y así fue. Llegué al punto en que podía modificar situaciones y pedir la presencia de mis maestros, hacerles preguntas y por supuesto, obtener respuestas o por lo menos pistas de ellas. 

Fue así entonces, que en un de mis sueños que simulaba la ceremonia de graduación y la presentación del trabajo de Tesis, Samuel, mi maestro, sentado entre los jurados de calificación me dijo que eso que yo había hecho no era mi real tema de la tesis, y que para descubrir lo que seguí a continuación en mi vida debía viajar a Siwa, un Oasis en el desierto de Egipto. 

Yo nunca había escuchado acerca de este lugar, ni me había imaginado viajar a Egipto. 

Pero, como le tengo plena confianza a la vida y los mensajes que me entrega, dos meses después estaba rumbo a mi destino. Tenía dónde llegar, sabía lo que debía estudiar mientras estuviera allá y tenía el compromiso de hacer un voluntariado en una escuela de inglés para niños y mujeres, creada por Yuridea, una mujer Colombo-Holandesa. 

Fue allí que escuché MAKTUB por primera vez: Mi lugar. Y fue allí que me enamoré del estilo de vida simple, verdadero y en armonía con la naturaleza (es especial con el cosmos y los astros). 

Pronto los contaré más de esta fascinante travesía, los regalos que me dieron para ser compartidos y las maravillosas personas que tuve la fortuna de conocer.